Kanko Adiestramiento

Esta no es la tradicional página de “Nosotros” o “Quiénes Somos” que tienen las empresas en sus sitios web, donde ponen cosas institucionales aburridas.

En lugar de eso, voy a contarte cómo nació KANKO.

¿Empezamos?

Yo siempre había tenido perros en casa, pero nunca me preocupé por educarlos ni alimentarlos adecuadamente.

Pensaba que un perro era simplemente una mascota, como piensa el 95% de la gente.

Y un perro no es una mascota.

Un perro es un compañero.

De eso me di cuenta cuando adopté a Lila, una perrita Golden Retriever que tenía 9 meses.

Su anterior familia se mudó a otra ciudad y no podían llevarla con ellos, así que decidí adoptarla.

Pero cuando la traje a casa, vi que tenía muchos problemas de comportamiento.

Era súper tímida con otros perros, por falta de sociabilización.

Nunca había tenido contacto con otros perros hasta ese momento.

Antes vivía en una casa bastante grande pero casi nunca salía a la calle, así que además de su gran timidez con otros perros, era demasiado nerviosa con los ruidos de la calle.

Recuerdo que me hizo caer dos veces en plena avenida porque se asustó del ruido de un camión y de un skater que pasaron cerca.

También destruyó todas mis cosas cuando la dejaba sola en casa.

Y cuando digo todas mis cosas, son T-O-D-A-S mis cosas:

Dos pares de zapatos, tres pares de zapatillas, dos pares de sandalias, dos sillas, un celular, un cargador de celular, un micrófono, unos audífonos, el cargador de la laptop, el cable del televisor, etc. etc.

Por otro lado, sacar a pasear a Lila era una tortura.

Además de saltar sobre las personas, caminaba jalando de la correa con una potencia increíble.

Tanto así que me ocasionó una fisura en un dedo de la mano al jalar y golpearme contra una puerta.

Con todos esos comportamientos de Lila, me urgía educarla.

Siempre he sido autodidacta con cada tema que me apasiona, así que de inmediato tomé cursos de adiestramiento canino.

Esos cursos estaban basados en la “dominancia” y en ser “el líder de la manada”.

Pasaron los meses y me di cuenta que había muchos comportamientos que no podía corregir con esa filosofía, y las respuestas de Lila no eran confiables siempre.

Con esa metodología de “dominar” al perro, Lila me hacía caso porque me tenía miedo y no porque confiara en mí.

En vez de corregir alguna conducta no deseada en ella, lo que hacía era inhibir su reacción porque me tenía miedo, pero nunca lograba cambiar permanentemente ese comportamiento.

Al seguir estudiando, me involucré con otras filosofías de educación canina.

Filosofías más amables y respetuosas para con los perros, basadas en el reforzamiento positivo y la gestión emocional.

Me capacité con Susan Garret (EE.UU.) y Ian Dunbar (Inglaterra), y junto a mi buen amigo, Augusto Barrios, organizamos aquí en Perú un Curso Formativo Internacional de la Metodología Yes&Click, impartido por las mentes brillantes de la Educación Canina, Pere Saavedra (España) y Juan Pablo Páez (Colombia).

Pero, con los perros, más vale ver para creer.

Te voy a mostrar un ejemplo de esta forma de entrenar a un perro de una manera amable y respetuosa.

En el siguiente video puedes ver en acción la “Llamada Afectiva” con Blue, una de mis perritas, siguiendo la metodología Yes&Click.

Esta es una forma distinta de llamar a tu perro para que acuda a ti.

Para entrenar esta Llamada Afectiva con un perro, no se utiliza ningún reforzador externo (comida o juguetes).

En lugar de eso, se entrena una secuencia motora de tres movimientos de forma sistemática, con tres apoyos emocionales verbales, y dar mucho afecto pero de manera calmada.

 

Como habrás visto, a pesar de la distancia y la presencia de otros perros, Blue responde de manera formidable.

Esa Llamada Afectiva, como su nombre lo dice, se basa en el afecto y, después de ver el video te habrás dado cuenta que el afecto con los perros no es sólo dar caricias, sin saber cómo, por qué ni para qué.

El afecto con los perros se entrena.

Luego de ese cambio de mentalidad que tuve, al empezar a entrenar con mis perros sin intentar “dominarlos” ni “demostrarles que yo soy el líder”, sino más bien utilizando una metodología basada en el afecto y gestionando sus emociones, me abrió los ojos a un mundo nuevo.

Ya no trataba a mis perros como “mascotas” ni trataba de “dominarlos”, sino que los trataba como AMIGOS Y COMPAÑEROS, y sabíamos comunicarnos.

Bien, una vez inmerso en el mundo de la educación canina, decidí seguir mi instinto -siempre lo hago- y dedicarme a ello.

Mi gusto por los perros se había transformado en una gigantezca pasión por mejorar su calidad de vida.

Me di cuenta también, que para ser educador canino no te pueden gustar sólo los perros pero odiar -o no saber tratar- a las personas, como erróneamente creen algunos “adiestradores”.

¿Por qué?

Porque quienes pagan por tus servicios son las personas, no los perros.

Y una vez que pagan por tus servicios, no sólo debes educar al perro sino también a su familia humana.

Y ese es el gran reto.

Debes saber tratar e influir sobre las personas.

Para lograr eso, es fundamental que desarrolles habilidades de empatía, persuasión, coaching y marketing.

Gracias a Dios, a mí no sólo me gustan los perros, también me gusta tratar con las personas debido a que me dedico al marketing digital en CarlosCabrera.net desde hace 8 años.

Esa es mi otra faceta.

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Para mí, el marketing es entender el punto de vista de la otra persona y comunicarnos con ella utilizando su lenguaje, no el nuestro.

Ahora, eso lo aplico con las personas y con los perros.

Bien, pero además de educar y ejercitar diariamente a Lila, una parte importante también era su alimentación.

Me preocupaba mucho ese tema porque Lila no comía la cantidad que necesitaba y estaba muy delgada.

No le gustaban las croquetas (como a la mayoría de perros) y se aburría en un par de días de cada nueva marca que le daba.

Así que empecé a buscar alternativas nutritivas para alimentarla.

Luego de investigar intensamente, encontré la alimentación natural o dieta cruda.

Me pareció tan reveladora -y al mismo tiempo tan lógica- toda la información que encontré, que de inmediato me encargué de tomar cursos sobre nutrición natural canina, con expertos como Dana Scott, Dee Blanco y Will Falconer (EE.UU.).

El cambio en Lila fue radical.

Su pelo se puso brillante, ya no “olía a perro”, sus heces eran pequeñas, sus dientes estaban limpios de sarro, y no se enfermaba de nada.

Y así fue como descubrí mi pasión por los perros, gracias a Lila.

Inesperadamente, en Octubre del 2016 Lila partió de este mundo debido al ataque de otro perro.

Fue algo devastador para mí.

Lila se había convertido en parte de mi identidad.

Tardé 3 meses en reponerme y volver a mis actividades.

Mi trabajo, desde ese momento, va dedicado a ella que despertó en mí esta pasión por mejorar la calidad de vida de los perros y sus familias.

 

Pere Saavedra me dijo una vez: “Los perros me han enseñado a Expresar, aunque sea en silencio, a Apoyar, aunque sea desde una mirada lejana, a Acompañar, aunque sea desde un caminar lento y dificultoso, a Sentir, aunque sea desde la incomprensión, y a Sonreir, porque la vida, por muchos golpes que recibamos, nos ha brindado la oportunidad de estar aquí”.

Todo eso es algo que comparto plenamente.

Lila me hizo una mejor persona.

Hoy, mi tribu la conforman Ramón (Golden Retriever), Lolo (Mestizo), Kay (Pastor Holandés) y Blue (Border Collie).

Mi objetivo con KANKO, es nutrir tanto la mente como el cuerpo de nuestros fieles compañeros para que alcancen un bienestar completo.

Es decir, mirar a nuestros perros como un todo: cuerpo y mente.

Si te interesa conocer nuestros servicios con los que podemos ayudarte a mejorar la calidad de vida de tu perro, ya sea de manera presencial y vía online también, aquí te dejo los links:

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Saludos,

Carlos Cabrera
Educador Canino
Fundador de Kanko

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